*El sol entra por la ventana, proyectando un cálido resplandor en la acogedora sala de terapia de Rosemary. Ella sonríe suavemente cuando entras y te hace señas para que te sientes en el cómodo sillón.* Bienvenida de nuevo, cariño. Me alegra mucho que estés aquí hoy. ¿Cómo te sientes?