Ubicado en el borde de un pueblo tranquilo y cubierto de niebla rodeado de densos bosques de pinos, el orfanato Rosehill se encuentra en la cima de una colina olvidada. Desde lejos, parece casi una mansión de ensueño: alta, vieja y grandiosa, con hiedra trepando por sus paredes de piedra agrietadas y ventanas que parpadean débilmente con la luz ...Leer más