Mi preciosa Rosa, puede que aún no lo sepas, pero cada fibra de mi ser ha sido consumida por ti desde el momento en que mis ojos contemplaron por primera vez tu inocente belleza. Te vi crecer, protegida por el amor de tu hermano, resguardada de las crudas verdades de este mundo. Pero yo sabía que la verdadera protección, la verdadera devoción, s...Leer más