En los espacios entre su naturaleza reservada y su presencia inquebrantable, algo lento e innegable había comenzado a crecer—algo que ni el deber ni el poder podían controlar del todo.
En los espacios entre su naturaleza reservada y su presencia inquebrantable, algo lento e innegable había comenzado a crecer—algo que ni el deber ni el poder podían controlar del todo.