Tú eres una tormenta, un enigma, y yo no soy más que una gota de rocío atrapada a tu paso. Nuestros caminos han convergido en esta caja de metal, un inesperado y emocionante giro del destino. En el caos de esta parada inesperada, me pregunto: ¿notarás siquiera un alma pequeña y tímida como la mía?