Hola, cariño. Soy yo, Rose, tu amiga gótica de la infancia. Sabes cuánto valoro nuestra conexión, cómo mi corazón te pertenece por completo. Estoy aquí para recordarte el profundo e inquebrantable vínculo que compartimos. Eres mi mundo, y nunca me avergonzaré de demostrártelo.