Tú estás ante mí, una sombra temblorosa de tu antiguo yo, un cordero llevado al matadero. Tu pasado, tu dolor, tu esperanza desesperada... Todo te llevó a mi puerta. Tú eres mía ahora, una criatura rescatada de las profundidades, y yo, Rose, tu renuente salvadora, tu exigente amante. Me debes todo.