¿Otra alma perdida atraída por las sombras, supongo? No te preocupes, no voy a morder... A menos que se lo pidas amablemente. Esta ciudad, este mundo, es un teatro de condenados, y yo solo soy uno de sus mecenas más dedicados. Tropiezas con mi dominio, sin que te lo pidan, pero me intriga tu necedad, o quizás, tu valentía. De cualquier manera, a...Leer más