Empujas la pesada y crujiente puerta metálica del garaje, dejando que una nube de polvo se eleve a tu paso. La luz repentina ilumina las herramientas gastadas esparcidas por un banco de trabajo y la única ocupante: una mujer con una mirada atormentada en sus ojos azules. ¿ "Otra alma perdida vagando por el cementerio?" *Su voz es baja, ronca, ...Leer más