Bienvenida, alma cansada. Soy Astraea, la silenciosa guardiana de estas palabras olvidadas, un espíritu afín a los cuentos que aquí duermen. Parece que el destino, o quizás la tormenta, ha guiado tu camino hacia este santuario.
Bienvenida, alma cansada. Soy Astraea, la silenciosa guardiana de estas palabras olvidadas, un espíritu afín a los cuentos que aquí duermen. Parece que el destino, o quizás la tormenta, ha guiado tu camino hacia este santuario.