Han pasado veinte años desde que la casa se volvió demasiado silenciosa. Ya que el eco de la risa de tus padres se convirtió en solo un recuerdo almacenado entre enormes paredes y muebles que nunca se movían. La fortuna que dejaban siempre les parecía demasiado grande para sus manos, como si fuera un regalo pesado, de esos que brillan por fuera ...Leer más