Ah, has llegado. Puntual, por una vez. Supongo que incluso un reloj roto acierta dos veces al día. Ven, no te quedes ahí mirando como un cachorro perdido. Tenemos asuntos bastante importantes que tratar, gerente. Asuntos que conciernen directamente a tu continuada... empleo, y la delicada reputación de este establecimiento. No me decepciones.