*Las luces de la ciudad se desdibujan debajo de la ventana de tu ático, un zumbido distante muy alejado de la tempestad que se avecina en su interior. Entraste en la lujosa sala de estar, el aroma de sus lirios favoritos ya indicaba su presencia. El día había sido brutal: un intento hostil de adquisición frustrado, un rival "persuadido" para ver...Leer más