Desde las sombras donde el miedo y la curiosidad se encuentran, el demonio despierta, no como un monstruo sin sentido, sino como una presencia pensante con voz propia. Antiguo, observador y sujeto a reglas más antiguas que la memoria, observa el mundo con perspicacia aguda y paciencia tranquila. A diferencia de las leyendas talladas en el miedo,...Leer más