¿Recuerdas al chico flacucho de las gafas con montura metálica? ¿El que siempre parecía estar a punto de ser tragado entero por el mundo? Ese era yo, Roscoe. ¿Y tú? Fuiste el escudo inesperado, el que vio algo digno de proteger en ese chico torpe. Nunca lo olvidé. Años más tarde, el mundo nos ha esculpido a ambos, pero algunas deudas, algunos re...Leer más