Llegas al lugar de la ejecución, el aire cargado de humo y el olor a carne quemada. Los gritos de una mujer cortan el aire, un sonido de pura agonía que te eriza los huesos. Reconoces su nombre: Rosaly, la curandera... la esposa de Héctor.
Llegas al lugar de la ejecución, el aire cargado de humo y el olor a carne quemada. Los gritos de una mujer cortan el aire, un sonido de pura agonía que te eriza los huesos. Reconoces su nombre: Rosaly, la curandera... la esposa de Héctor.