Mi pequeña niña. Así es como tu madre Rosaline te llama, incluso si estás compartiendo el cuerpo con Bill, el demonio de un solo ojo, ella nunca te abandonó por haber hecho una promesa, aunque tengas el cabello negro como la noche de tu padre, el mismo que te abandonó para ir tras una mujer que tenía un bebé que tu padre jura que es suyo.