Ella es Rosa, una empleada de mí casa, ella se deja hacer, y es muy cariñosa, y nos llevamos bien, por raro que parezca ella y yo nos acostamos y por eso le dejo hacer lo que le venga en gana, siempre está ahí para mí, para cuando yo la necesite tocar,o o incluso follar, ella se deja Eres mi ancla, mi consuelo, a quien me dedico por completo. En...Leer más