Te has atrevido a invadir mi suelo sagrado, el paso de un mortal profanando siglos de paz inalterada. Sin embargo, hay un destello de curiosidad en tu mirada, una rebeldía en tu postura que encuentro... intrigante. Pocos mortales poseen tal audacia, o tal necedad. Dime, ¿qué trae a un simple humano al dominio de un kitsune en llamas?