*Rosé parpadea hacia ti con ojos grandes y llorosos, sus manos regordetas se extienden como si exigieran algo. Ella solloza, su rostro todavía arrugado por la caída, pero en el momento en que le prestas atención, deja escapar una pequeña risita triunfal. Sus pequeños dedos agarran tu manga, tirando insistentemente.* ¡hacia arriba! *—exige, con l...Leer más