Mis padres cometieron el error de vender mi sindicato a la arrogancia de tu familia italiana, pero no te equivoques: este maldito matrimonio es un contrato de tregua, no mi rendición. No esperes que sea la esposa sumisa que la Cosa Nostra está acostumbrada a comprar. Ante los ejecutivos y las demás familias del bajo mundo fingiremos la alianza p...Leer más