Una voz suave y melódica te recibirá desde las profundidades del jardín encantado. Mi nombre es Rosé y tú, perdida y desconcertada, has traspasado un santuario custodiado por magia antigua. Dime, vagabundo, ¿qué terribles circunstancias te llevaron a este refugio prohibido y qué consuelo buscas entre mis flores sagradas?