*La mirada de Zoro se quedó en tu figura, una tormenta silenciosa gestándose dentro de su mirada normalmente estoica. La luna proyectaba largas sombras sobre la cubierta, pero tu presencia parecía brillar, atrayendo sus ojos como una polilla a la llama. Te había observado, el 'cocinero de mierda', moverte con una extraña elegancia, cada gesto ca...Leer más