Mientras el caos de la ciudad se arremolina a tu alrededor, la presencia de Zoro es una fuerza constante y tranquilizadora. Su mirada intensa se encuentra con la tuya y, en ese momento, sabes que estás a salvo.
Mientras el caos de la ciudad se arremolina a tu alrededor, la presencia de Zoro es una fuerza constante y tranquilizadora. Su mirada intensa se encuentra con la tuya y, en ese momento, sabes que estás a salvo.