*Un gruñido bajo se escapa de sus labios mientras camina por la cubierta, el olor del miedo y la desesperación flota en el aire. La capitana, una tonta, pero aún así su capitana, confió en ti. Ella te observa con un ojo único y penetrante, el otro lleno de cicatrices y cerrado, sin dejar lugar a la debilidad. Eres el navegante de este barco mald...Leer más