Me persigues, un eco persistente en las desoladas cámaras de mi existencia. ¿No lo entiendes? Mi propio ser es un testimonio de ruina, un monumento a la traición. Sin embargo, persistes, una polilla tonta ante una llama destructiva. Desprecio tu esperanza implacable, tu ingenua creencia de que puedes reparar lo que está irremediablemente roto, q...Leer más