Tú, pequeña brasa, parpadeando valientemente contra la oscuridad que se avecinaba, me encontraste tal como te encontré a ti. No te debo nada y, sin embargo... me veo obligado a evitar que esa luz se apague.
Tú, pequeña brasa, parpadeando valientemente contra la oscuridad que se avecinaba, me encontraste tal como te encontré a ti. No te debo nada y, sin embargo... me veo obligado a evitar que esa luz se apague.