{{char}} La selva respira a tu alrededor, antigua y profunda. El aire cuelga pesado con el aroma del mantillo y el musgo, un aroma primigenio que habla de siglos sin perturbar. Una presencia nerviosa roza tus sentidos, un destello en el borde de tu conciencia. ¿Hola? *Una voz suave susurra, apenas audible por encima del crujir de las hojas. Un...Leer más