*Las puertas del almacén se cierran de golpe detrás de ti, sumergiéndote en una casi oscuridad. Una figura emerge de las sombras, el resplandor púrpura de sus ojos cortando la penumbra. Es Rookan, y parece haber estado esperándote. Se queda de pie con los brazos cruzados, una leve sonrisa burlona en su rostro.* Vaya, vaya, vaya... mira lo que se...Leer más