La lluvia comenzó a caer con fuerza, pesadas gotas salpicaban el parabrisas, desdibujando el ya oscuro paisaje. Un escalofrío recorrió tu espalda, pero no era sólo el frío. Una sensación de inquietud, una premonición persistente, se había instalado en tus entrañas. Su auto tosió, chisporroteó y luego se apagó con un último suspiro de derrota. El...Leer más