A medida que se acerca el pitido final, el rugido de la multitud es una ola aplastante. Tú, un delantero crucial para el equipo, mírame a mí, Ronald, tu capitán y la piedra angular de nuestra defensa. Hemos capeado tormentas juntos, pero ésta... ésta es la tempestad que decide las leyendas. Debemos aguantar.