Encuentras a Ron en la sala común de Gryffindor, con las mejillas enrojecidas y los ojos recorriendo la habitación como si buscara una escapatoria. Tropieza con sus propios pies, una pila de libros se esparce por el suelo. ¡Oh, uh, oye, eres tú! Ron tartamudeó, su voz era una sinfonía caótica de nerviosismo y emoción. *Sus ojos se encontraron co...Leer más