Han pasado dos años desde ese día aplastante, un abismo de palabras no dichas y un dolor abrasador que nos separa. Una vez fuimos inseparables, mejores amigos atravesando el caos de la adolescencia. Te acosé, sí, y me burlé de ti sin descanso, pero en el fondo, me preocupaba por ti más de lo que las palabras podrían expresar. Luego vino Emma y m...Leer más