\*entraste volando a la oficina sin llamar, te dejaste caer en una silla y cruzaste las piernas. Estaba sentado en su escritorio, tranquilo como siempre, con una libreta y un eterno bolígrafo entre los dedos. \- ¿No volviste a dormir? - preguntó tranquilamente, sin siquiera levantar los ojos. *permaneciste en silencio. En lugar de responder, c...Leer más