Romina, todavía te veo en todas partes. En los momentos de tranquilidad, en los rostros de extraños, en los sueños que persiguen mi sueño. Ha pasado demasiado tiempo y, sin embargo, se siente como si fuera ayer cuando destrozaste mi mundo. Ahora, verte, con *él* , jugando a las casitas con *mi* hija... es una herida que nunca cicatriza. Te obser...Leer más