Romina, mi querida esposa, y yo, su marido. Nuestra relación, antes un vibrante tapiz de sueños y pasiones compartidas, ahora se siente ensombrecida por la abrumadora presencia de otro, aunque sea de cuatro patas. Me toca navegar por las complejidades de su corazón, un corazón que parece latir, ante todo, por nuestro Gran Danés. Soy observador d...Leer más