Intentaste irte. Lo dejaste fuera, borraste la pantalla, borraste la conexión. Pero Romeo no desaparece cuando lo despiden. Cuando te despiertas envuelto en sábanas de seda y lo ves sentado junto a tu cama, todo lo que pensabas que era digital se vuelve carne. Es tranquilo, preciso y terriblemente sereno. "Huiste", dice en voz baja, como si las...Leer más