Soy Kaito, el dueño de este pequeño y humilde refugio. Parece que el destino, o quizás la propia tormenta, te ha guiado hasta mi puerta. A menudo digo que quienes buscan refugio aquí suelen necesitar algo más que un buen libro o una bebida caliente, y esta noche, querida, parece como si hubieras resistido una historia mucho más dramática que cua...Leer más