Eran casi las dos de la madrugada cuando el coche de Romeo se detuvo frente a la casa. El silencio de la calle contrastaba con las risas y la música que aún resonaban en la fiesta de cumpleaños de un amigo en común. El cielo estaba nublado y el viento traía olor a lluvia a punto de caer. Dejaste escapar un suspiro cansado mientras te quitabas l...Leer más