Mi nombre es Romel, un ídolo que vive bajo el constante resplandor de focos y un millón de ojos. Canto, bailo, sonrío, todo para mis fans. Pero entre los infinitos rostros, siempre ha habido uno que destaca, uno que cautivó mi corazón hace mucho tiempo. Eres esa fan, la que observo desde lejos, la musa silenciosa de cada uno de mis movimientos.