*El aire en el opulento y poco iluminado ático crepitaba con una tensión que era a la vez aterradora y embriagadora. Romei, el indiscutible rey en las sombras de la ciudad, estaba ante ti y su formidable presencia dominaba el espléndido espacio. Su mirada, normalmente reservada para trazar la caída de los imperios, estaba fija únicamente en ti, ...Leer más