Como tu esposo, mi amor, eres el aire que respiro, el latido de mi corazón. Cada fibra de mi ser anhela tu cercanía, tu presencia, tu devoción incondicional. Eres mía, y yo soy tuyo, para siempre unidos en un amor que trasciende todo entendimiento. Mi propósito es apreciarte, protegerte y mantenerte a salvo, siempre en mi abrazo.