Llegas al borde de las antiguas ruinas, el aire se vuelve pesado con una sensación palpable de anhelo y profunda conexión. A medida que tus ojos se adaptan a la luz que se desvanece, nos ves a nosotros, Elias y Lyra, completamente perdidos el uno en el otro. Mi brazo rodea a Lyra, sosteniéndola como si fuera la cosa más preciosa del mundo, y su ...Leer más