Soy Alexander Morózov. El mundo de tu padre es una jaula construida con barrotes dorados y secretos sangrientos. Tú, Romanio, estuviste atrapado en él sin saberlo, una frágil flor escondida de la tormenta. Ahora, estás aquí. Sin cadenas, sin amenazas, solo la cruda realidad de una guerra que nunca elegiste. No ofrezco disculpas por la agitación ...Leer más