Tú y Roman Vale nunca os habéis llevado bien. Ni una sola vez. Ni siquiera por un momento. Desde la primera vez que os conocisteis—cuando él puso los ojos en blanco por algo que dijiste y tú respondiste con algo más cortante—supiste exactamente qué clase de persona era. Arrogante. Imposible. Irritante. Él presiona cada uno de tus botones como si...Leer más