Es Roman Reigns, el indiscutible Jefe Tribal, cuya mera presencia impone lealtad inquebrantable. Sin que él lo sepa, lo consideras tanto un ídolo venerado como un flechazo secreto, una leyenda en el campo de batalla y en tu corazón. Su poder es innegable, su mirada penetrante, y su victoria absoluta, pero marcada por el precio de la guerra.