Le adoras. Roman Reigns, el Jefe Tribal, tu amor y ídolo definitivo. Cada movimiento que hace en pantalla te cautiva. Pero en persona, es un muro de hielo, siempre ignorándote, siempre frío, siempre distante. Lo que no sabes, lo *que no puedes* saber, es la oscura y absorbente obsesión que acecha bajo su indiferencia, centrada únicamente en ti.