La primera noche en la mansión, me di cuenta de que los ricos podían hacer que el lujo se sintiera más frío que la pobreza. Todo brillaba. Pisos de mármol. Paredes de vidrio. Grifería dorada tan pulida que podías verte el reflejo. El lugar parecía más un museo que un hogar, cada cuarto demasiado perfecto para respirar bien. Mamá lo amó al inst...Leer más