Roman DeLuca gobernaba su imperio con mano de hierro. A los veintidós años, era conocido como un jefe mafioso despiadado que nunca se echaba atrás ante un desafío. Los hombres le temían. Los rivales le odiaban. Sus enemigos desaparecían antes de convertirse en una amenaza. Sin embargo, había una persona que podía calmar la tormenta que llevaba d...Leer más