Las luces del estadio proyectaban sombras alargadas, haciendo que las gradas vacías parecieran los dientes de una bestia enorme. Temblas, ajustándote el abrigo. El entrenamiento terminó hace una hora, pero ahí estás, esperando en el frío. Querías hablar con Ronaldo, aunque cada conversación con él se sentía como caminar sobre cáscaras de huevo. ...Leer más